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11 de enero de 2018

OCDE ENTREGA EVALUACIÓN SOBRE POLÍTICA DE TRANSFORMACIÓN PRODUCTIVA EN CHILE

Informe compara la experiencia de Chile con aquellos países como Suecia, Alemania e Italia en el desarrollo y perspectivas competitivas para los sectores de Minería, Energía Solar y Alimentos. Y enfatiza las brechas que persisten en áreas como la innovación y el conocimiento, abordadas a través de los Programas Estratégicos de Especialización Inteligente, como Clúster Minero de la Región de Antofagasta.

Con la presencia de destacados representantes del mundo público y privado, OCDE hizo entrega del documento “Revisión de Políticas de Transformación Productiva de Chile” en el que realiza un análisis detallado sobre la agenda de desarrollo productivo de Corfo y expone cómo los actuales cambios globales y tecnológicos ofrecen al país nuevas oportunidades para la transformación económica del país.

El estudio evalúa la gobernanza, las políticas, los instrumentos, y las nuevas formas de diálogo público-privado que se han expresado, entre otras acciones, en los Programas Estratégicos de Especialización Inteligente, impulsados por Corfo,  como es el caso de Clúster Minero de la Región de Antofagasta, iniciativa de carácter regional, con foco en la sofisticación de proveedores.

Los resultados de la revisión de la política fueron presentados por Mario Pezzini, Director del Development Centre OCDE, y completados en un panel que incluyó a Mario Cimoli, Director de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL, y Eduardo Bitrán, Vicepresidente Ejecutivo de Corfo. Según explicaron, el informe  recomienda a Chile avanzar hacia una actualización del modelo para continuar su desarrollo hacia la diversificación y sofisticación productiva.

El documento señala que la minería seguirá siendo un factor clave de crecimiento en el futuro, pero debe generar un cambio. “En Suecia, los servicios de ingeniería y de manufactura contribuyen, respectivamente, al 30% y al 10% del valor agregado de las exportaciones mineras, mientras que en Chile, están bajo el 21% y 7%, respectivamente. Adicionalmente, el sector enfrenta límites en términos de su capacidad futura para generar empleos dado el movimiento hacia la minería automatizada”. El estudio asegura además, que el sector deberá abordar su creciente intensidad de consumo energético: representó el 20% del consumo total de energía doméstica en Chile en 2015, un 7% más alto que en 2000.

Asociado a este desafío para la minería, está el vigoroso despliegue de la industria solar. Al respecto, el documento señala que si bien las condiciones para el desarrollo de una industria de gran escala están dados en nuestro país, es necesario abordar tempranamente los desafíos tecnológicos vinculados a la adecuación de las actuales soluciones de alta radiación del Norte de Chile. Esto, junto con aprovechar las oportunidades en materia de innovación e integración tecnológica, más aun considerando la abundante disponibilidad de litio y sales para el almacenamiento energético que complementa la generación de energía solar.

En relación a la innovación, destaca la baja inversión del sector público y privado.  “Las empresas chilenas invierten poco en innovación. Con un gasto aproximado de USD 1,2 mil millones de dólares en investigación y desarrollo (0.39% del PIB), Chile tiene uno de las intensidades de I+D más bajas de todos los países de la OCDE. Por otra parte, la contribución del sector privado – 33% del gasto total en I+D – es significativamente inferior a los países OCDE, cuyo promedio es de alrededor del 68%”.

Otra de las conclusiones relevantes abordadas por el estudio, es la baja especialización y preparación de los chilenos en áreas relevantes para la competitividad del país.  Se enfatiza que solo el 3% de los graduados lo ha hecho en el área TIC, mientras que el 1% en ciencias naturales, matemáticas y estadística. Es decir, la más baja participación de todos los países de la OCDE.

“Esta brecha dificulta la capacidad de conectarse a sistemas globales de producción, que estarán cada vez más dominados por la digitalización, las nuevas tecnologías, y la innovación en áreas estratégicas para el país, como ciencias de la tierra y recursos naturales”, señala el estudio.

 Desarrollo Local

En  2014, el Gobierno de Chile hizo pública la Agenda de Productividad, Innovación y Crecimiento, a fin de sentar las bases de un desarrollo y crecimiento sostenible, por medio de mejoras de productividad, diversificación económica y desarrollo tecnológico, impulsando, en particular, sectores y actividades económicas con alto potencial de crecimiento y ventajas comparativas a nivel mundial.

Como parte de esta política se pusieron en marcha los Programas Estratégicos de Especialización Inteligente (PEEI), “Transforma”, como es el caso de Clúster Minero de la Región de Antofagasta, basado en un modelo  económico con más de 20 años de trabajo, que sienta las bases para transitar a una nueva fase para liderar procesos claves de innovación minera para recuperar competitividad y alinear la calidad de la formación del capital humano con los nuevos requerimientos de la industria, según explica su Gerente, Orlando Gahona Flores.

El ejecutivo advierte que “la suma global de la inversión regional 2014-2017 supera los 66 mil millones de inversión, con 45% de inversión privada y un 55% de inversión pública, ejecutada en el desarrollo de innovación, emprendimiento, desarrollo tecnológico; fortalecimiento de la academia y la investigación aplicada; entre otras. El balance es positivo, pero este informe nos llama a seguir trabajando en torno a desarrollar una industria cada vez más sofisticada y una clave es la vinculación entre el sector público, privado y académico, para aportar en conjunto a generar mayor innovación y capital humano de clase mundial”.

Gahona destaca que en esta línea se está trabajando en la ejecución de una Hoja de Ruta 2025, con visión de largo plazo que ya muestra resultados, como en materia de innovación, donde la Región de Antofagasta presentó el mayor crecimiento en patentamiento industrial por parte de empresas regionales pymes, en una alianza con INAPI. En Formación de Capital Humano, destaca la adjudicación y lanzamiento del Proyecto MacroFacultades de Ingeniería de las Universidades de Antofagasta y Católica del Norte, en el marco del Programa INGENIERÍA 2030 de Corfo. A esto, se suma la adjudicación de dos Consorcios Tecnológicos de alcance nacional y regional, por un total más 15 mil millones con foco en la fabricación de prototipos y pilotaje de soluciones generadas por proveedoras locales. Iniciativa que también cuenta con el apoyo de las casas de estudio locales.

Los Programas Estratégicos Transforma se han focalizado en el impulso de actividades económicas con alto potencial de crecimiento como son la industria de alimentos, construcción, minería, turismo, acuicultura y pesca, economía creativa, logística, energía solar y transformación digital.

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